Los relojes inteligentes han llegado para quedarse y, por lo tanto, son muchas las compañías que tienen previsto sacar su propio modelo al mercado. Un ejemplo de esto es que el smartwatch de ZTE ya está pasando las diferentes pruebas de certificación, como por ejemplo las específicas de China en la entidad denominada TENAA. El dispositivo que ya hace tiempo se indicó que llegaría, y ofrece un diseño que no sorprende en exceso. Cierto es que cuenta con una pantalla que es más rectangular que cuadrada –muy del estilo del Samsung Gear S-, pero no "rompe" como por ejemplo la que se ha podido ver en el LG G Watch R o el propio Motorola Moto 360. Eso sí, los bordes del panel que son redondeados en vez de esquinados, lo que le proporciona un aspecto particular. Y al contrario de lo que ocurre con otros modelos que se han conocido hasta el momento, el smartwatch de ZTE incluye una buena cantidad de botones, algo que es poco habitual.
domingo, 7 de septiembre de 2014
Samsung presenta su visión de la casa inteligente para el 2020
Controlar el consumo de luz, recibir un aviso para que no olvidar tomar las medicinas o comprar desde el refrigerador será posible con la nueva casa inteligente que se presentó en el salón de la feria electrónica europea IFA de Berlín.
Se trata de un anhelo de lejos. Ya en los años 80 los innovadores apostaban por la domótica (conjunto de sistemas capaces de automatizar una vivienda con diferentes servicios). Pero en 30 años, muchas empresas fracasaron a la hora de centralizar las necesidades domésticas.
Demasiados cables, equipos caros, problemas de compatibilidad. Pero este año, en la gran cita berlinesa que expone las últimas innovaciones electrónicas, renació el proyecto.
Gracias a los smartphones
La casa "inteligente” está a punto de convertirse en un "mercado de masa muy real”, dice Lisa Arrowsmith de la agencia especializada IHS. Esto gracias al "crecimiento del smartphone (teléfono inteligente) y sus funciones de control remoto para aparatos como los termostatos , tomas eléctricas conectadas o sistemas de seguridad”.
La industria surcoreana Samsung presentó el viernes en Berlín su visión de la "casa del futuro”. Con imágenes proyectó que en 2020 será una realidad cocinar con las instrucciones de un holograma, apagar desde el trabajo las luces olvidadas en casa, llevar un registro del número de sesiones en el gimnasio, tener un entrenador a distancia. Todo en la punta de los dedos desde un smartphone o una tableta.
"Para muchos, esto sólo es una visión, pero el cambio está en marcha y llega a toda velocidad”, prometió BK Yoon, uno de los tres responsable de Samsung.
Carrera por la innovación
Esta industria compró en agosto Smart Things, una start-up de Washington especializada en objetos conectados, por unos 200 millones de dólares.
En enero, Google compró por 3.200 millones de dólares la start-up Nest Labs, conocida por sus alarmas antiincendio y sus termostatos inteligentes.
"El internet de las cosas (los objetos conectados) es el avance que se necesitaba para que la vivienda del futuro se haga realidad”, explica Annette Zimmermann, una analista de la empresa de investigación tecnológica Gartner.
En 2013 había 17 millones de dispositivos domóticos inalámbricos en nuestras casas, para 2018 se espera que haya 500 millones.
Microsoft trata de colonizar el mercado con su consola de juegos Xbox que detecta los movimientos y las voces gracias a su sistema Kinect. Apple anunció el Home Kit, una plataforma que permite centralizar informaciones de objetos conectados compatibles con la marca y un espacio en el que los programadores podrán crear las aplicaciones necesarias.
La mayoría de las grandes empresas tecnológicas trabajan en este tipo de plataformas, ya que nadie quiere que su competidor llegue antes al mercado.
Se trata de un anhelo de lejos. Ya en los años 80 los innovadores apostaban por la domótica (conjunto de sistemas capaces de automatizar una vivienda con diferentes servicios). Pero en 30 años, muchas empresas fracasaron a la hora de centralizar las necesidades domésticas.
Demasiados cables, equipos caros, problemas de compatibilidad. Pero este año, en la gran cita berlinesa que expone las últimas innovaciones electrónicas, renació el proyecto.
Gracias a los smartphones
La casa "inteligente” está a punto de convertirse en un "mercado de masa muy real”, dice Lisa Arrowsmith de la agencia especializada IHS. Esto gracias al "crecimiento del smartphone (teléfono inteligente) y sus funciones de control remoto para aparatos como los termostatos , tomas eléctricas conectadas o sistemas de seguridad”.
La industria surcoreana Samsung presentó el viernes en Berlín su visión de la "casa del futuro”. Con imágenes proyectó que en 2020 será una realidad cocinar con las instrucciones de un holograma, apagar desde el trabajo las luces olvidadas en casa, llevar un registro del número de sesiones en el gimnasio, tener un entrenador a distancia. Todo en la punta de los dedos desde un smartphone o una tableta.
"Para muchos, esto sólo es una visión, pero el cambio está en marcha y llega a toda velocidad”, prometió BK Yoon, uno de los tres responsable de Samsung.
Carrera por la innovación
Esta industria compró en agosto Smart Things, una start-up de Washington especializada en objetos conectados, por unos 200 millones de dólares.
En enero, Google compró por 3.200 millones de dólares la start-up Nest Labs, conocida por sus alarmas antiincendio y sus termostatos inteligentes.
"El internet de las cosas (los objetos conectados) es el avance que se necesitaba para que la vivienda del futuro se haga realidad”, explica Annette Zimmermann, una analista de la empresa de investigación tecnológica Gartner.
En 2013 había 17 millones de dispositivos domóticos inalámbricos en nuestras casas, para 2018 se espera que haya 500 millones.
Microsoft trata de colonizar el mercado con su consola de juegos Xbox que detecta los movimientos y las voces gracias a su sistema Kinect. Apple anunció el Home Kit, una plataforma que permite centralizar informaciones de objetos conectados compatibles con la marca y un espacio en el que los programadores podrán crear las aplicaciones necesarias.
La mayoría de las grandes empresas tecnológicas trabajan en este tipo de plataformas, ya que nadie quiere que su competidor llegue antes al mercado.
jueves, 4 de septiembre de 2014
Sony ahonda en los dispositivos corporales con una pulsera y un reloj
Sony ha constatado en Berlín su apuesta por los dispositivos corporales con la presentación de una pulsera con pantalla de tinta electrónica y de un reloj inteligente equipado con Android Wear.
En una rueda de prensa previa al comienzo de la feria IFA de Berlín, la tecnológica japonesa ha desvelado Smartband Talk, una pulsera de plástico con pantalla de tinta líquida, como la de los lectores de libros electrónicos.
El dispositivo, que saldrá a la venta en blanco y negro, es capaz de medir la actividad física -incluida la natación- y el sueño del usuario, sirve de altímetro y puede utilizarse como manos libres del teléfono.
Recibe órdenes por voz y su pantalla sirve para ver llamadas entrantes, correos y mensajes.
El consejero delegado de Sony Mobile, Kunimasa Suzuki, ha sostenido que el dispositivo tendrá una autonomía de hasta tres días.
Por su parte, el reloj Smartwatch 3 estará equipado con Android Wear, la propuesta de software ideada por Google para impulsar los "wearables".
Smartwatch 3 está equipado con 4 gigas de memoria interna y GPS y recibe comandos de voz.
Con pantalla cuadrada, se comercializará en octubre con tres formatos diferentes de correa.
Los dispositivos corporales o ponibles son una tecnología prometedora que, aunque no termina de calar a nivel de usuario, cuenta con el impulso de fabricantes como Sony, Motorola, LG y Samsung.
Son numerosas las propuestas que existen ya en el mercado, principalmente orientadas a medir la actividad física del usuario.
En una rueda de prensa previa al comienzo de la feria IFA de Berlín, la tecnológica japonesa ha desvelado Smartband Talk, una pulsera de plástico con pantalla de tinta líquida, como la de los lectores de libros electrónicos.
El dispositivo, que saldrá a la venta en blanco y negro, es capaz de medir la actividad física -incluida la natación- y el sueño del usuario, sirve de altímetro y puede utilizarse como manos libres del teléfono.
Recibe órdenes por voz y su pantalla sirve para ver llamadas entrantes, correos y mensajes.
El consejero delegado de Sony Mobile, Kunimasa Suzuki, ha sostenido que el dispositivo tendrá una autonomía de hasta tres días.
Por su parte, el reloj Smartwatch 3 estará equipado con Android Wear, la propuesta de software ideada por Google para impulsar los "wearables".
Smartwatch 3 está equipado con 4 gigas de memoria interna y GPS y recibe comandos de voz.
Con pantalla cuadrada, se comercializará en octubre con tres formatos diferentes de correa.
Los dispositivos corporales o ponibles son una tecnología prometedora que, aunque no termina de calar a nivel de usuario, cuenta con el impulso de fabricantes como Sony, Motorola, LG y Samsung.
Son numerosas las propuestas que existen ya en el mercado, principalmente orientadas a medir la actividad física del usuario.
Gear S, el nuevo reloj inteligente
Dos días antes de la inauguración oficial de la Feria Internacional de Electrónica de Consumo (IFA) de Berlín (Alemania), Samsung presentó ayer el reloj inteligente Gear S, las gafas Gear VR de realidad virtual y los smartphones Galaxy Note 4 y Galaxy Note Edge.
El nuevo reloj inteligente, el Samsung Gear S, cuenta con la característica de que puede usarse de modo autónomo, sin estar conectado a un dispositivo móvil.
En palabras del vicepresidente de Samsung España, Celestino García, se trata de “un nuevo reloj inteligente que incorpora funcionalidades realmente sorprendentes y que es un ‘semi smartphone’ porque tiene una capacidad total para enviar y recibir llamadas, a la vez que datos”, precisó.
Uno de los momentos más destacados del acto vino de la mano del nuevo Gear VR, un dispositivo de realidad virtual en forma de gafas que, en combinación con el Galaxy Note 4, permiten al usuario una experiencia virtual total de 360 grados. El Gear VR, desarrollado en colaboración con la empresa Oculus, permite además ver videos, así como aumentar la experiencia virtual del usuario en el empleo de videojuegos.
“El Galaxy Note 4 estaría haciendo de pantalla de esas gafas de realidad virtual, tendríamos delante una pantalla de 230 pulgadas”, explicó García, que describió la experiencia como “inmersiva”.
El Galaxy Note 4 cuenta con un nuevo diseño con respecto a su inmediato predecesor, en el que destaca un marco metálico y una pantalla de 5,7 pulgadas con una resolución de 2.560 por 1.440 píxeles. Junto a estas características, la empresa subrayó los avances en la capacidad multitarea y en el S Pen, el bolígrafo electrónico, con nuevas funcionalidades.
García aseguró que el objetivo ha sido “cuidar al mínimo detalle el acabado del dispositivo” e incorporar nuevas capacidades al lápiz. “Este lápiz detecta el doble de presiones que detectaba el anterior dispositivo, permite recortar, integrar y generar, en comunicación con la multimedia y la multitarea del dispositivo, un montón de tareas bastante sorprendentes”, apuntó.
El resultado, recalcó, es “un dispositivo que ahora mismo lo convierte en el ‘smartphone’ más rápido del mercado”. Entre otros aspectos sobresalen las dos cámaras integradas en el Galaxy Note 4, la frontal con 16 megapíxeles de resolución y una trasera de 3,7 megapíxeles.
Samsung además ha añadido una función especial para facilitar la toma de los populares ‘selfies’, incluyendo una modalidad que permite tomar autofotografías panorámicas acompañadas de gran cantidad de gente. El nuevo teléfono de la línea Note saldrá al mercado en octubre, aunque aún no hay información sobre su precio.
Samsung también presentó el Samsung Galaxy Edge, que cuenta con la novedad de una franja en su lado derecho, autónoma con respecto al resto de la pantalla, a través de la cual se puede acceder a diferentes aplicaciones en un menú personalizable. “En vez de que el terminal acabara con un marco al uso le hemos querido poner un marco que es todo pantalla; esto permite una mejor interacción”, indicó García.
martes, 2 de septiembre de 2014
Sube 500% la venta de relojes inteligentes
En 2013 se vendieron cerca de 2 millones de relojes inteligentes en el mundo y el gabinete de estudios Strategic Analytics prevé que las ventas este año crezcan en 500 por ciento, y aun así el futuro de los llamado smartwatch aún es incierto, según Afp.
En esta situación y viendo de reojo a Apple, las gigantes Samsung y LG presentaron el jueves de la semana pasada sus nuevos relojes inteligentes que dejarán ver a partir de esta semana.
En el caso de LG, se confirma que se trata de un dispositivo circular, al estilo del que ultima Motorola y que tanto ha dado que hablar en los últimos meses, según refiere el portal ABC.
En esta segunda generación que sucede al G Watch estrenado hace pocas semanas, además de apostar por cambiar el diseño de la esfera, también se ha incorporado una pantalla P-OLED de 1,3 pulgadas con una resolución de 320 por 230 píxeles, lo que permitirá una mejor visión incluso a plena luz del sol. Volverá a funcionar gracias a Android Wear, la plataforma que preparó Google para 'gadgets' vestibles.
Por su parte, Samsung anunció su Gear S, dotado de conexión 3G, lo que permitiría hacer llamadas sin necesidad de que el reloj estuviese emparejado con el teléfono.
Los surcoreanos, que presentaron su primer 'wearable' el pasado año en la cita de la ciudad teutona, cuenta ya con un Gear Live, que también funciona con Android; así como el Gear 2 y el Gear 2 Neo, ambos que funcionan con Tizen.
Otros
Sony, pionera en la división, presentará su tercer 'smartwatch' mañana.
Un día más tarde, Motorola, la marca que más expectación generó, podría por fin anunciar la llegada del comentado Moto 360 en un evento que se celebrará en Nueva York.
Asus y HTC podrían sumarse a este grupo a lo largo de 2014.
En esta situación y viendo de reojo a Apple, las gigantes Samsung y LG presentaron el jueves de la semana pasada sus nuevos relojes inteligentes que dejarán ver a partir de esta semana.
En el caso de LG, se confirma que se trata de un dispositivo circular, al estilo del que ultima Motorola y que tanto ha dado que hablar en los últimos meses, según refiere el portal ABC.
En esta segunda generación que sucede al G Watch estrenado hace pocas semanas, además de apostar por cambiar el diseño de la esfera, también se ha incorporado una pantalla P-OLED de 1,3 pulgadas con una resolución de 320 por 230 píxeles, lo que permitirá una mejor visión incluso a plena luz del sol. Volverá a funcionar gracias a Android Wear, la plataforma que preparó Google para 'gadgets' vestibles.
Por su parte, Samsung anunció su Gear S, dotado de conexión 3G, lo que permitiría hacer llamadas sin necesidad de que el reloj estuviese emparejado con el teléfono.
Los surcoreanos, que presentaron su primer 'wearable' el pasado año en la cita de la ciudad teutona, cuenta ya con un Gear Live, que también funciona con Android; así como el Gear 2 y el Gear 2 Neo, ambos que funcionan con Tizen.
Otros
Sony, pionera en la división, presentará su tercer 'smartwatch' mañana.
Un día más tarde, Motorola, la marca que más expectación generó, podría por fin anunciar la llegada del comentado Moto 360 en un evento que se celebrará en Nueva York.
Asus y HTC podrían sumarse a este grupo a lo largo de 2014.
lunes, 1 de septiembre de 2014
Firmas LG y Samsung revelan sus nuevos relojes inteligentes
Las compañías tecnológicas surcoreanas Samsung y LG revelaron, pocos días antes de la feria de tecnología IFA de Berlín, sus nuevas propuestas en dispositivos corporales: G Watch R, con pantalla esférica y apariencia de reloj tradicional, y Gear S, rectangular y con conectividad 3G.
LG ha enseñado el G Watch R, un reloj con pantalla esférica de 1,3 pulgadas que tiene una resolución de 320x320 píxeles y una estética semejante a la de un reloj clásico.
La compañía coreana ha asegurado en un comunicado que el material del que está compuesta la pantalla, OLED plástico, permite que se aproveche la totalidad de su superficie y que sea solvente en condiciones de alta luminosidad.
El G Watch R, que saldrá a la venta a fines de año en color negro con correa de cuero y marco de acero inoxidable, es sumergible en agua (hasta un metro y durante 30 minutos). Cuenta con un procesador de 1,2 gigaherzios, 512 megas de RAM, 4 gigas de almacenamiento y una batería de 410 miliamperios.
Equipado con Android Wear, el reloj avisará de llamadas entrantes y mensajes, recordará reuniones, informará de los pronósticos del tiempo y registrará la actividad física del usuario y su ritmo cardiaco, entre otras cosas.
“Nos hemos dado cuenta en este año de que no es una categoría comparable a la de 'smartphones' y tabletas. También son accesorios y los consumidores querrán tener más de una opción para elegir”, indicó el presidente de LG Electronics Mobile Communications, Jong-seok Park. El G Watch R es el segundo reloj inteligente con esfera que hace acto de presencia, tras el pionero Moto G 360, que también funcionará con Android Wear.
El Gear S
Por su parte, Samsung ha anunciado también hoy el Gear S, un dispositivo de pantalla curva de dos pulgadas que trabaja con el sistema operativo Tizen.
Su característica más destacada es que tiene conectividad 3G, de manera que el usuario podrá recibir y contestar a llamadas y notificaciones aun estando alejado de un teléfono inteligente, al que puede asociarse mediante bluetooth.
Cuenta con una pantalla rectangular superamoled de 2 pulgadas con una resolución de 360x480 píxeles. Su teclado táctil permitirá contestar mensajes directamente desde la muñeca.
En las tripas del Gear S hay un procesador de doble núcleo que trabaja a 1 gigahercio, 512 megas de RAM, 4 gigas de almacenamiento y 300 miliamperios de batería.
Lo acompañan GPS, acelerómetro, giroscopio, brújula, barómetro, y sensor de ritmo cardiaco, destinados principalmente a registrar la actividad física del usuario
LO MEJOR EN TECNOLOGÍA
1 IFA Berlín muestra televisores, sistemas de navegación satelital y las últimas innovaciones en música digital, relojes etc.
2 La feria atrae a grandes contingentes de periodistas, representantes de la industria de la electrónica y comerciantes
3 La feria se completa con eventos especializados y foros. La muestra se inició en 1960.
LG ha enseñado el G Watch R, un reloj con pantalla esférica de 1,3 pulgadas que tiene una resolución de 320x320 píxeles y una estética semejante a la de un reloj clásico.
La compañía coreana ha asegurado en un comunicado que el material del que está compuesta la pantalla, OLED plástico, permite que se aproveche la totalidad de su superficie y que sea solvente en condiciones de alta luminosidad.
El G Watch R, que saldrá a la venta a fines de año en color negro con correa de cuero y marco de acero inoxidable, es sumergible en agua (hasta un metro y durante 30 minutos). Cuenta con un procesador de 1,2 gigaherzios, 512 megas de RAM, 4 gigas de almacenamiento y una batería de 410 miliamperios.
Equipado con Android Wear, el reloj avisará de llamadas entrantes y mensajes, recordará reuniones, informará de los pronósticos del tiempo y registrará la actividad física del usuario y su ritmo cardiaco, entre otras cosas.
“Nos hemos dado cuenta en este año de que no es una categoría comparable a la de 'smartphones' y tabletas. También son accesorios y los consumidores querrán tener más de una opción para elegir”, indicó el presidente de LG Electronics Mobile Communications, Jong-seok Park. El G Watch R es el segundo reloj inteligente con esfera que hace acto de presencia, tras el pionero Moto G 360, que también funcionará con Android Wear.
El Gear S
Por su parte, Samsung ha anunciado también hoy el Gear S, un dispositivo de pantalla curva de dos pulgadas que trabaja con el sistema operativo Tizen.
Su característica más destacada es que tiene conectividad 3G, de manera que el usuario podrá recibir y contestar a llamadas y notificaciones aun estando alejado de un teléfono inteligente, al que puede asociarse mediante bluetooth.
Cuenta con una pantalla rectangular superamoled de 2 pulgadas con una resolución de 360x480 píxeles. Su teclado táctil permitirá contestar mensajes directamente desde la muñeca.
En las tripas del Gear S hay un procesador de doble núcleo que trabaja a 1 gigahercio, 512 megas de RAM, 4 gigas de almacenamiento y 300 miliamperios de batería.
Lo acompañan GPS, acelerómetro, giroscopio, brújula, barómetro, y sensor de ritmo cardiaco, destinados principalmente a registrar la actividad física del usuario
LO MEJOR EN TECNOLOGÍA
1 IFA Berlín muestra televisores, sistemas de navegación satelital y las últimas innovaciones en música digital, relojes etc.
2 La feria atrae a grandes contingentes de periodistas, representantes de la industria de la electrónica y comerciantes
3 La feria se completa con eventos especializados y foros. La muestra se inició en 1960.
Internet de las cosas (I)
Internet es una red de “cosas”, a diario millones de personas se conectan a una red de la que participan computadoras de sobremesa, portátiles, servidores, routers, etc, y a los que se vienen sumando una nueva gama de dispositivos móviles: Tablets, Smartphones, PDA’s, etc. Según Taravilla, en el artículo publicado el año 2013 titulado “El futuro de la red: Internet de las cosas”, Internet de las cosas es la propuesta de colocar sensores y dispositivos en objetos, a fin de que puedan ofrecer información sobre su estado, localización y características a través de la red fija o inalámbrica. Es decir, permite que los objetos cotidianos estén también conectados a Internet, ofreciendo un mundo de interacciones entre humanos y máquinas o entre máquinas y máquinas hasta ahora desconocidas. Un escenario que supondrá que miles de objetos se unan a la red en un breve plazo y participen en una nueva y tupida malla de interconexiones e información. Al realizar el análisis de las estadísticas mundiales publicadas en Internet, se estima que ya son más de dos mil millones las personas que se conectan a Internet, y que en el año 2015 habrá que sumar a esta cifra unos quince mil millones de objetos conectados. Tanto las personas como los objetos van a poder conectarse y participar en la red casi en cualquier momento y lugar. En caso de cumplirse las previsiones, las personas se encuentran en las puertas de un nuevo modo de interacción en el mundo físico, inspirado en la idea de ubicuidad y facilitado por el desarrollo de las tecnologías de la información y la industria electrónica. Se crearía una malla de conexiones en el planeta que establecería una especie de “sistema nervioso mundial”, donde la aldea global de Marshall McLuhan, descrito en sus libros “La Galaxia Gutenberg: La génesis del hombre tipográfico” publicada el año 1988 y “Comprender los medios de comunicación: Las extensiones del ser humano” publicada el año 1996, alcanzará a los objetos cotidianos.
Continuando con el análisis de las estadísticas mundiales publicadas en Internet, las redes sociales como Facebook superan fácilmente los seiscientos millones de usuarios, y casi dos mil millones de personas se conectan a Internet, comparten información y se comunican a través de blogs, wikis, redes sociales y muchos otros medios más en un mundo conectado de objetos inteligentes. Según la Fundación de la Innovación Bankinter, en el estudio publicado el año 2011 con el título “El Internet de las Cosas”, este concepto, mundialmente conocido, consiste en que tanto personas como objetos puedan conectarse a Internet en cualquier momento y lugar. Tan simple como eso. Sin embargo, la sencillez de su definición no debe cegar a las personas frente a la complejidad de sus implicaciones. El Internet de las cosas es una realidad muy presente que está evolucionando. Millones de dispositivos están siendo conectados entre sí a través de distintas redes de comunicación. Pequeños sensores permiten medir desde la temperatura de una habitación hasta el tráfico de taxis en una ciudad. A diario, cámaras de vigilancia velan por la seguridad en los edificios y los paneles del metro indican el tiempo que falta hasta la llegada del siguiente tren. Incluso en las multas de tráfico existe poca intervención humana. Cada vez más objetos están siendo integrados con sensores, ganando capacidad de comunicación, y con ello las barreras que separan el mundo real del virtual se difuminan. El mundo se está convirtiendo en un campo de información global y la cantidad de datos que circulan por las redes está creciendo exponencialmente. Términos como gigabyte, mil millones de bytes, o terabyte, un billón de bytes, se están quedando desactualizados y dan paso a los petabytes, mil billones de bytes, o exabytes, un trillón de bytes, que reflejan más la realidad de la información global, pero que pronto pueden quedar también atrasados.
El Internet de las cosas no es una idea nueva. A principios de los años noventa, Mark Weiser, director científico del Centro de Investigación Xerox de Palo Alto, en el artículo escrito el año 1991 con el título “La computadora para el siglo 21”, introdujo el concepto de “computación ubicua”, que abogaba por un futuro en el que la computación desaparecería de la vista de las personas, es decir, que formaría parte integral de la vida diaria de las personas y resultaría transparente para todos. Weiser no acuñó el término Internet de las cosas, el mismo se atribuye al “Centro Auto-ID” del Instituto Tecnológico de Massachusetts a finales de los años noventa. Sin embargo, la idea del Internet de las cosas, ha tomado relevancia práctica gracias a la rápida evolución de la electrónica durante la última década.
En el análisis realizado por la Empresa SRI Consultores en Inteligencia de Negocios, descrito en el documento publicado el año 2008 titulado “Tendencias Globales 2025: Un mundo transformado”, en el Internet de las cosas los analistas suelen describir dos modos básicos de comunicación: (1) Cosa–persona. Las comunicaciones de este tipo abarcan una serie de tecnologías y aplicaciones en las cuales las personas interactúan con cosas y viceversa. Las más comunes son el acceso a distancia, control remoto y monitorización. También existen cosas que informan a las personas de cambios en su estado, datos recogidos, etc. Los objetos con ese comportamiento suelen denominarse “Blogjects”, esta palabra es un neologismo creado por Julian Bleecker para referirse a objetos que comunican sus experiencias. (2) Cosa–cosa. Abarca tecnologías y aplicaciones en donde objetos interactúan sin que ningún humano haya iniciado la interacción ni sea receptor o intermediario. Los objetos pueden controlar otros objetos, tomar medidas correctivas y realizar notificaciones a las personas según sea necesario.
Continuando con el análisis de las estadísticas mundiales publicadas en Internet, las redes sociales como Facebook superan fácilmente los seiscientos millones de usuarios, y casi dos mil millones de personas se conectan a Internet, comparten información y se comunican a través de blogs, wikis, redes sociales y muchos otros medios más en un mundo conectado de objetos inteligentes. Según la Fundación de la Innovación Bankinter, en el estudio publicado el año 2011 con el título “El Internet de las Cosas”, este concepto, mundialmente conocido, consiste en que tanto personas como objetos puedan conectarse a Internet en cualquier momento y lugar. Tan simple como eso. Sin embargo, la sencillez de su definición no debe cegar a las personas frente a la complejidad de sus implicaciones. El Internet de las cosas es una realidad muy presente que está evolucionando. Millones de dispositivos están siendo conectados entre sí a través de distintas redes de comunicación. Pequeños sensores permiten medir desde la temperatura de una habitación hasta el tráfico de taxis en una ciudad. A diario, cámaras de vigilancia velan por la seguridad en los edificios y los paneles del metro indican el tiempo que falta hasta la llegada del siguiente tren. Incluso en las multas de tráfico existe poca intervención humana. Cada vez más objetos están siendo integrados con sensores, ganando capacidad de comunicación, y con ello las barreras que separan el mundo real del virtual se difuminan. El mundo se está convirtiendo en un campo de información global y la cantidad de datos que circulan por las redes está creciendo exponencialmente. Términos como gigabyte, mil millones de bytes, o terabyte, un billón de bytes, se están quedando desactualizados y dan paso a los petabytes, mil billones de bytes, o exabytes, un trillón de bytes, que reflejan más la realidad de la información global, pero que pronto pueden quedar también atrasados.
El Internet de las cosas no es una idea nueva. A principios de los años noventa, Mark Weiser, director científico del Centro de Investigación Xerox de Palo Alto, en el artículo escrito el año 1991 con el título “La computadora para el siglo 21”, introdujo el concepto de “computación ubicua”, que abogaba por un futuro en el que la computación desaparecería de la vista de las personas, es decir, que formaría parte integral de la vida diaria de las personas y resultaría transparente para todos. Weiser no acuñó el término Internet de las cosas, el mismo se atribuye al “Centro Auto-ID” del Instituto Tecnológico de Massachusetts a finales de los años noventa. Sin embargo, la idea del Internet de las cosas, ha tomado relevancia práctica gracias a la rápida evolución de la electrónica durante la última década.
En el análisis realizado por la Empresa SRI Consultores en Inteligencia de Negocios, descrito en el documento publicado el año 2008 titulado “Tendencias Globales 2025: Un mundo transformado”, en el Internet de las cosas los analistas suelen describir dos modos básicos de comunicación: (1) Cosa–persona. Las comunicaciones de este tipo abarcan una serie de tecnologías y aplicaciones en las cuales las personas interactúan con cosas y viceversa. Las más comunes son el acceso a distancia, control remoto y monitorización. También existen cosas que informan a las personas de cambios en su estado, datos recogidos, etc. Los objetos con ese comportamiento suelen denominarse “Blogjects”, esta palabra es un neologismo creado por Julian Bleecker para referirse a objetos que comunican sus experiencias. (2) Cosa–cosa. Abarca tecnologías y aplicaciones en donde objetos interactúan sin que ningún humano haya iniciado la interacción ni sea receptor o intermediario. Los objetos pueden controlar otros objetos, tomar medidas correctivas y realizar notificaciones a las personas según sea necesario.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


